Tomás Roncero, periodista del diario As, puede presumir de ser el único profesional de los medios con una peña madridista que lleva su nombre. Sita en Albox (Almería), cuenta con 200 socios, 52 de los cuales, se desplazaron este pasado fin de semana para disfrutar del Real Madrid-Athletic, y para comer en compañia y departir con el periodista. Próxima cita en firme, la final de la Champions. Que así sea.
¡Tan importante como ganar la décima!, y no es para menos, así lo expresa Tomás Roncero, uno de los periodistas más destacados del ámbito deportivo de nuestro país, quien además de ser el Jefe de la Sección Real Madrid del diario As, tiene el honor de ser el único periodista que cuenta con una peña que lleva su nombre. Este confeso madridista pone nombre y apellido a la “Peña Tomás Roncero”, sita en Albox, un pequeño pueblo de Almería de algo más de 12.000 habitantes. En la actualidad, doscientos son los socios acérrimos a estos colores y a este profesional de la comunicación.
Cerca de 2.000 son las peñas madridistas distribuidas por el mundo, pero ésta almeriense tiene un cariz muy especial. Primero por donde se asienta: la cafetería “Rony”, de este pequeño municipio andaluz. Segundo, por los padres de la criatura: dos buenos amigos, Nico y Nino, madridistas de cuna, que amamantan un sentimiento blanco a base de ilusión, optimismo, e importantes dosis de esfuerzo, sobre todo a la hora de desplazarse para ver jugar al conjunto de Capello. Y en tercer lugar, por su nombre: un “homenaje merecido”, como expresa el vicepresidente, Nicolás Gorreta, no a un jugador blanco como viene siendo lo habitual, sino a un hombre vinculado a un mismo sentimiento y del que coinciden es “más que un periodista, es un madridista de los de verdad, alguien que lo merece y con quien nos identificamos”.
Tomás Roncero responde con responsabilidad a la distinción: “Es un reconociendo como periodista y sobre todo, como madridista; además hace que me responsabilice más cada día y me exija más a todos los niveles; uno se da cuenta de que las cosas que dices hay mucho madridista que lo valora, tanto si es bueno como malo. Hay que ser firmes y honestos en nuestras opiniones”.
Desde ese momento, periodista y peñistas han formado un binomio blanco que además de mantener un estrecho lazo telefónico, “hablamos semanalmente”, también se reúnen “siempre que es posible". Y este pasado fin de semana ha sido posible. Tomás Roncero interrumpía su asistencia en la Asamblea General Ordinaria para comer en el restaurante Goya con los 52 peñistas que se desplazaron a Madrid -11 no pudieron venir por falta de entradas- para presenciar el partido contra el Athletic de Bilbao. Durante la cordial comida intercambiaron opiniones sobre el equipo, su juego, los fichajes, la peña… pero la conclusión de Nicolás resume el sentir del madridismo:“Hay que ganar algún título esta temporada, en esto coincidimos todos”.
Grandes momentos que compartir, como el día de la inauguración de la peña, cuando Roncero acudió a Albox con su familia y con otros amigos del medio como Tomás Guasch, y donde pudo sentir el calor de los aficionados y especialmente, del gran ausente este pasado domingo -por motivos personales-, el Presidente de la Peña: Nino Capel, a quién Roncero hace llegar un “caluroso abrazo”.
Peñistas, directivos y periodista se han citado ya de manera ineludible:23 de mayo de 2007 en Atenas… ¡Daremos mucha guerra en la final de la Champions! Que así sea.
¡No es broma!
Cuando en julio del pasado año, Nicolás y Nino se reunieron para dar forma a este proyecto, la primera incógnita a resolver fue la del nombre: “Peña Tomás Roncero”, por unanimidad, y primera anécdota para el recuerdo. Al ponerse en contacto con el periodista para informarle de su deseo de formar una peña con su nombre, el periodista manchego creyó que se trataba de una broma radiofónica: “Fue algo curioso. Cuando me llamaron y me dijeron que querían poner mi nombre a una peña en un pueblecito de Almería, que por entonces ni había oído hablar de él, pensé que se trataba de algo de cachondeo,creí que me estaban gastando una broma, y respondí: Claro, claro… Sinceramente, me parecía imposible que pudiese ser verdad, y ¡encima en Almería!, porque si hubiera sido de un pueblo manchego, de cerca de donde yo soy, pues quizá hubiera sido más creíble; pero cuando a los dos días el hombre me volvió a llamar, me reiteró que no era ninguna broma, me di cuenta, y tras disculparme, le dije que era un gran honor para mí”.
FUENTE: realmadrid.com