LA PEQUEÑA ESTRELLA DE NAVIDAD
Nombre: Pablo Linares Sánchez
Primer Premio 5º curso
Centro: C.E.I.P. Velásquez
Habíauna vez una cantidad de estrellas que brillaban en el cielo, siempre habíaexistido una más brillante y bella que las demás. Todos los planetas yestrellas del cielo la observaban con admiración, y se preguntaban cuál seríala importante misión que la pequeñita estrella debía de cumplir.
Lasdudas acabaron cuando un grupo de Ángeles fueron a buscar a la estrellita paracomunicarle que había llegado el momento de comenzar una importante misión queel Señor le había encomendado.
Ellaacudió tan rápido como pudo enterarse de que debía indicar el lugar en queocurriría el suceso más importante de la historia.
Laestrella se llenó de orgullo, se vistió con sus mejores brillos, y se dispuso aseguir a los Ángeles que le indicarían el lugar. Brillaba con tal fuerza, quepodía ser vista desde todos los lugares de la tierra, y hasta un grupo desabios decidió seguirla, creyendo saber que comunicaba algo importante.
Durantedías la estrella siguió a los Ángeles, indicando el camino, deseando saber cualera el lugar que iba a iluminar. Pero cuando los Ángeles se pararon y dijeron ala estrella el lugar esta se quedo perpleja, no podía creerlo, no había nada,ni palacios, ni castillos, sólo había un pequeño establo medio sucio yabandonado.
Laestrella se cabreó porque ella no había nacido para iluminar una cosa con tanpoca importancia, y de la furia empezó a crecer y crecer y a iluminar tanto quecomenzó a arder y desapareció.
LosÁngeles quedaron asombrados con tal situación y problema, se habían quedado sinestrella y sólo quedaban unos días para el gran momento. Corrieron a contarle aDios lo sucedido. Éste después de meditar durante un momento pensó que lo mejorera buscar a la estrella más pequeña, más humilde y más alegre.
LosÁngeles corrieron por todo el cielo buscando las estrellas más pequeñas quepudiera haber, al final del cielo encontraron una pequeñísima estrellita quecasi no brillaba, pero eso sí, siempre dedicaba su tiempo a reír y a charlarcon sus amigas las estrellas más grandes.
LosÁngeles le contaron lo que había pasado y ella no creía que Dios hubierapensado en ella en un momento tan importante. Se puso tan contenta que no dudóen aceptar ni un solo minuto. La estrella siguió a los Ángeles hasta Belén,pero tal esfuerzo hizo en el viaje que cuando llegó ya no brillaba y por muchoque lo intentara era imposible que diera luz.
Laestrellita se puso muy triste, pero algo la hizo cambiar de idea y preguntó alos Ángeles: ¿puedo compartir este momento con la demás estrellas?
LosÁngeles por un momento dudaron, pero al final vieron bien la idea de que todaslas estrellas iluminaran el momento.
Laestrella surco los cielos con un mensaje para sus amigas las estrellas grandesen el que decía:
TODASLAS ESTRELLAS QUE ESTÉN DISPUESTAS PARA AYUDARME A ALUMBRAR EL MOMENTO MÁSIMPORTANTE QUE PUEDA HABER “QUE LEA ESTE MENSAJE”:
“ELVEINTICINCO DE DICIEMBRE A MEDIA NOCHE QUIERO COMPARTIR CON TODAS VOSOTRAS LA MAYOR GLORIA QUE PUEDA HABERPARA UNA ESTRELLA: ¡ALUMBRAR EL NACIMIENTO DE DIOS!.
OSESPERO EN EL PUEBLECITO DE BELÉN, JUNTO A UN PEQUEÑO ESTABLO MEDIO ABANDONADO”
Yasí fue, todas la estrellas aceptaron tan generosa invitación, tantas y tantasestrellas se juntaron, que entre todas formaron la Estrella de Navidad másbella y grande que nunca se había visto.Aunque la pequeña estrella casi ni se apreciaba entre tanta luz y belleza, aella no le importaba, porque estaba orgullosa de haber sido la encargada deeste excelente momento. Dios, tan orgulloso de la pequeña estrella, le concedióel deseo de convertirla en una preciosa estrella fugaz, y también cumpliría losdeseos de todos aquellos que vieran su bellísima estela brillar.
FIN