Francisco Pérez Sánchez (Pianista Albojense)

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FRANCISCO PÉREZ-SÁNCHEZ, (Albox (Almería)). Alumno de Almudena Cano, obtiene el título de Profesor Superior de Piano con Mención de Honor en el R. Conservatorio Superior de Música de Madrid. Perfecciona sus estudios en Varsovia y París con Barbara Hesse-Bukowska, Mariam Rybicki y Maja Nosowska. Asiste a cursos con Maria João Pires, Dimitri Bashkirov, J.M. Colom, Pavel Gililov, Boris Berman, Jan Wijm y Ferenc Rados.

Entre sus galardones destacan el 2º Premio en el X Concurso de Piano “Nueva Acrópolis”(1991), el VI Torneo Pianístico en Antonin, Polonia(1993), el Primer Premio de Música de Cámara en el Concurso Centralizado de la Villa de París (1994) y el Premio del Público del Festival “Un verano con Chopin” celebrado en Busko Zdroj (Polonia) por su interpretación de las Mazurcas de Chopin (1995).

Ha actuado como solista e intérprete en distintas formaciones camerísticas, ofreciendo conciertos por toda España, así como en Francia, Polonia, Italia, Inglaterra, Alemania y Egipto, donde también impartió unas clases magistrales en el Conservatorio de Alejandría.

Ha sido profesor de piano del Conservatorio "Jacinto Guerrero" de Toledo además de profesor y creador del Curso de Verano de Técnica e Interpretación Pianística”Ciudad de Toledo”.

En 1998 comienza a estudiar el repertorio liderístico con el gran pianista y acompañante Wolfram Rieger, quien a partir de entonces orienta su carrera al acompañamiento de cantantes.Como repertorista ha trabajado en el Conservatorio "Maurice Ravel" de París y en el II Curso de Interpretación para Pianistas y Cantantes organizado por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid junto a Ana Luisa Chova y Alejandro Zabala. Amplía sus estudios en este campo con Donald Sultzen, Félix Lavilla y Miguel Zanetti. Alejandro Zabala, Mark Hasting, Francois Le Roux, Jeff Cohen y J.P.Schulze. En concierto ha colaborado con distintos cantantes, actuando en festivales de música vocal como la Schubertiada de Vilabertrán, las Veladas Musicales del Torreón de Lozoya (Segovia), el Festival Vía Magna (Madrid), VII Festival Internacional de Toledo, Sociedad Filarmónica de Córdoba, XXI Semana de Música Sacra de Segovia y en salas como el Teatro de la Escuela Superior de Canto de Madrid, Palau de la Música de Valencia, Museo Paderewski de Varsovia, Salle Cortot de París, Auditorio Nacional (Sala sinfónica y de cámara), Sala de la Orquesta de Euskadi, Centro Cultural de la Villa, Fundación Juan March (Madrid), Academia de Bellas Artes de San Carlos (Valencia) y Academia de Bellas Artes de San Fernando, entre otras.Sus últimas apariciones en publico han resultado un éxito de crítica y público, destacando su participación en el XX Festival Internacional Pau Casals junto a los solistas de la Orquesta del Covent Garden de Londres y en el “Kiron Space” de Paris. En el VIII Festival Lírico de Callosa d’en Sarriá es premiado en la especialidad de Lied Alemán.También ha intervenido en programas de RTVE, Radio Clásica de RNE ,Radio Cataluña y Tele 5.

Ha formado parte del jurado en tres ediciones del Concurso Musical Intercentros patrocinado por Yamaha-Hazen y la Comunidad de Madrid.

El maestro Wolfram Rieger le ha concedido el Premio Concierto de Juventudes Musicales de España del VIII Curso de Lied celebrado en Sant Cugat.

Colabora con el Coro de la Universidad Politécnica de Madrid junto a los directores Salvador Mas, Karel Mark Chichón y José de Felipe, con el que acaba de realizar una gira por Rusia. Ha participado en el concierto de clausura de la ” Académie Francis Poulenc d’interpretation de la mélodie” en Tours (Francia), grabado por Radio France. Pianista oficial del Coro de Niños y Coro de Jóvenes de la Comunidad de Madrid (2000-2007).Ocupa la cátedra de Repertorio Vocal en la Escuela Superior de Canto de Madrid.

«Gracias a Albox nació mi vocación musical y mi forma de entender la música»

Francisco Pérez Sánchez, pianista internacional, recuerda sus primeros pasos en la música y cómo su tierra natal sigue marcando su carrera

El albojense Francisco Pérez Sánchez es un referente internacional del piano.

E. Gabriel Llanderas  Almería

Domingo, 26 de abril 2026, IDEAL ALMERIA.

Nacido en Albox, Francisco Pérez-Sánchez es un pianista de trayectoria internacional que ha recorrido escenarios de toda Europa y otros países, combinando su carrera como intérprete con una intensa labor docente. Formado en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y perfeccionado en ciudades como Varsovia, París, Múnich o Berlín, ha desarrollado una especialización en acompañamiento vocal y repertorio de lied, trabajando con grandes figuras de la lírica y formando a jóvenes talentos.

Doctor en Arte y Humanidades, director de certámenes musicales en su tierra natal y colaborador habitual en festivales y masterclass internacionales, Pérez-Sánchez ha logrado aunar la excelencia artística con la difusión de la música vocal y pianística.

– Nacido en Albox, ¿qué papel ha jugado su origen en su vocación musical y en su forma de entender la música?

- Allí tuvo lugar mi iniciación musical, de la mano de Sor Emilia Peña, la monja que dirigía la escuela de música del convento. Gracias a esa primera oportunidad de enseñanza, pude dar forma a una vocación muy temprana, ya que en mi casa había un piano que perteneció a mi bisabuela, Carmen Gallego.

Aquel instrumento, tan imponente, me fascinó desde muy pequeño y despertó en mí una atracción muy profunda. Gracias a ese contexto, comencé mis estudios en Albox y, aunque inicié mi formación allí, a los doce años ya me desplazaba semanalmente al Conservatorio de Murcia. Sin duda, ese origen fue decisivo y marcó profundamente mi relación con la música.

– Su formación le ha llevado por ciudades como Varsovia, París, Múnich o Berlín. ¿Qué ha aprendido de cada una de estas etapas y cómo han influido en su estilo como pianista?

- Cada ciudad, cada centro y cada profesor me han marcado de una forma muy especial. En Madrid, Almudena Cano prácticamente me hizo pianista: me enseñó a creer en mí mismo y a desarrollar todas las posibilidades que tenía como intérprete. Esa base la fui puliendo posteriormente en Varsovia, donde profundicé especialmente en la calidad del sonido y en el uso exquisito del pedal. En París adquirí un sentido muy riguroso de la claridad, la perfección y también el hábito de tocar en público con regularidad.

Finalmente, en Múnich y Berlín me adentré de lleno en el estilo del Lied, descubriendo el arte declamatorio al piano: la capacidad de expresar el contenido poético a través del sonido, de manera que el piano no solo acompaña, sino que también «dice» el poema. En conjunto, podría decir que la base de mi formación se asienta en Madrid y Varsovia, mientras que las demás ciudades han ido completando y enriqueciendo mi identidad artística.

– En un momento dado orienta su carrera hacia el acompañamiento vocal y el repertorio de lied. ¿Qué le atrajo de este ámbito frente a la carrera como solista?

- Hubo un momento en el que las propias circunstancias me fueron llevando hacia esa especialización vocal. Tras regresar a Madrid, después de cuatro años de formación en el extranjero, ya había iniciado el acompañamiento vocal en Varsovia y había comenzado a tener contacto con cantantes y con el repertorio de canción.

Ese mundo me fue atrayendo cada vez más. Empecé a realizar cursos con Wolfgang Rieger, el gran maestro del Lied, cuya influencia fue decisiva: me impresionaron profundamente su toque, su capacidad de legato y, sobre todo, su manera de trasladar al piano la atmósfera que se esconde en el sentido último del poema. Todo ello, unido al trabajo de la forma breve, al gusto por el detalle y al preciosismo que exige este repertorio, me llevó a tomar la decisión de especializarme en un ámbito que cada vez me fascinaba más.

– Su tesis doctoral sobre el Spanisches Liederbuch de Hugo Wolf muestra una profunda conexión con el repertorio liderístico. ¿Qué le fascina especialmente de este universo musical?

- Mi tesis doctoral se centró en las canciones profanas del Spanisches Liederbuch de Hugo Wolf, un ciclo profundamente ligado al universo de la poesía española a través de traducciones al alemán. Lo que más me atrajo, en primer lugar, fue la extraordinaria elaboración de las partes pianísticas: son auténticas piezas para piano que pueden interpretarse de manera independiente y que poseen un altísimo valor artístico y musical.

Por otro lado, me fascinó la calidad de la poesía, basada en traducciones de textos, especialmente del Siglo de Oro español, con una enorme riqueza expresiva. Todo ello me permitió profundizar en un aspecto que considero fundamental: el análisis previo, tanto musical como poético, entendido como una herramienta esencial para desarrollar la imaginación interpretativa. Gracias a este trabajo, aprendí a integrar de forma más consciente todos esos elementos en la interpretación.

– Ha actuado en numerosos países y escenarios internacionales. ¿Hay algún concierto o experiencia que recuerde como especialmente significativa en su carrera?

- Para mí, cada concierto es importante; todos los públicos tienen el mismo valor. Es cierto que cuando uno viaja al extranjero existe una curiosidad añadida, tanto por el hecho de enfrentarse a públicos diferentes como por el contexto cultural en el que se desarrolla la interpretación. Guardo un recuerdo muy especial de mis experiencias en Polonia durante mi juventud.

Más que conciertos, eran concursos en los que el público tenía un papel decisivo, ya que era quien votaba. Tuve la fortuna de ganarlos, y aquello me hizo tomar conciencia de mi capacidad para conectar con el público, más allá de la mera perfección técnica. Descubrí entonces la importancia de transmitir un discurso, un mensaje musical que llegue directamente al oyente. Esa experiencia reforzó enormemente mi confianza como intérprete y marcó mi manera de entender la comunicación en la música.

– Además de intérprete, desarrolla una intensa labor docente. ¿Qué intenta transmitir a sus alumnos más allá de la técnica pianística?

- La labor docente es para mí muy importante; representa, en cierto modo, el legado que uno deja. Más allá de la técnica pianística, intento transmitir valores fundamentales como la rigurosidad en el trabajo, la profesionalidad y la disciplina. También considero esencial que los alumnos aprendan a conocerse bien: a ser conscientes de sus propios límites, pero al mismo tiempo a atreverse a ir un poco más allá de lo que creen posible.

Y, por supuesto, a disfrutar de sus logros, cada uno en su nivel y en su propio proceso de crecimiento. Tengo alumnos que están desarrollando ya una carrera internacional, tanto como cantantes como pianistas acompañantes e incluso como solistas, y resulta enormemente satisfactorio ver su evolución. Poder acompañar ese crecimiento mientras continúo con mi propia actividad artística y mis actuaciones en público es, sin duda, una de las mayores recompensas de mi profesión.

– También dirige y participa en certámenes musicales en su tierra natal. ¿Qué importancia tienen iniciativas como el Certamen Internacional de Lied y Canción de Concierto para la cultura en Almería?

- Una de las grandes satisfacciones para mí es el Certamen de Lied y Canción de Concierto que se celebra anualmente en Albox (Almería). Este certamen se enmarca dentro del Festival de Arte de la localidad, que incluye también un importante concurso de poesía, otro de teatro aficionado y uno de música de cámara.

En este contexto, el Lied y la canción de concierto ocupan un lugar especialmente significativo, ya que integran poesía y música, lo que les otorga una gran coherencia dentro del conjunto del festival. Además, este certamen ha sido una plataforma de impulso para jóvenes talentos que hoy desarrollan una destacada carrera internacional, como la soprano Vanessa Goikoetxea.

Es un motivo de orgullo que estos artistas lleven el nombre de Albox en sus trayectorias profesionales por todo el mundo. Por otra parte, iniciativas como esta contribuyen a asociar el nombre de Albox no solo a la belleza del lugar y a la calidad humana de sus gentes, sino también a un sólido compromiso con la cultura. Ese valor añadido cultural, posible gracias al apoyo del ayuntamiento y de los patrocinadores, me parece fundamental y de una enorme relevancia.

– Ha colaborado con grandes voces de la lírica internacional. ¿Qué diferencia hay, desde el piano, entre acompañar a un cantante consagrado y a una joven promesa?

- La diferencia fundamental es que un cantante consagrado tiene muy clara su manera de interpretar. El trabajo de conjunto suele ser mucho más ágil, ya que el cantante llega con una idea muy definida, fruto de su experiencia. Esto aporta una gran seguridad a la hora de salir al escenario, porque se trata de profesionales con muchas horas de práctica escénica a sus espaldas.

Por otro lado, trabajar con jóvenes promesas resulta también muy enriquecedor. En estos casos, el pianista puede influir más directamente en el proceso interpretativo, ya que suelen mostrarse más abiertos a sugerencias y menos condicionados por ciertos manierismos que, con el tiempo, pueden adquirirse en la vida escénica.

Existe una idea muy extendida según la cual el escenario «hace al artista y, en cierto modo, mata al cantante», en referencia a esos hábitos que se consolidan con la experiencia. Por ello, acompañar a jóvenes intérpretes permite participar activamente en la construcción de su identidad artística. En cualquier caso, ambas realidades aportan, desde el piano, una enorme satisfacción artística.

– Mirando al futuro, ¿en qué proyectos está trabajando actualmente y qué metas le gustaría alcanzar en los próximos años?

- En este momento continúo con una intensa actividad académica y artística. Tras la Semana Santa comienza el último tramo del curso, en el que debo acompañar los recitales de fin de máster de los alumnos de canto, así como organizar los conciertos de los estudiantes del máster.

Paralelamente, mantengo mi actividad como intérprete, con actuaciones destacadas como el concierto del próximo 12 de junio en el Auditorio Nacional, junto a solistas, dedicado al género lírico español y, en particular, a la zarzuela.

De cara al futuro, uno de mis principales objetivos es seguir dando visibilidad a este trabajo, especialmente a través de las redes sociales, ampliando mi presencia y explorando nuevas formas de presentar la música clásica, incluyendo contenido didáctico pero interesante sobre el proceso tanto de aprendizaje como de llegada a una interpretación pública.

Me interesa especialmente acercarla a nuevos públicos, tanto en el formato solista como en el acompañamiento, haciéndola más accesible y cercana. En definitiva, mi meta sigue siendo la misma: tocar en público, comunicarme con él, disfrutar y hacer disfrutar a través de la música.